¿Por qué la atención ginecológica no debería doler? Mitos y verdades sobre procedimiento de implante subdérmico y DIU
on August 13, 2026

¿Por qué la atención ginecológica no debería doler? Mitos y verdades sobre procedimiento de implante subdérmico y DIU

Salud ginecológica

Postergar el retiro o cambio de tu implante o DIU por miedo al dolor es más común de lo que crees. Así debería ser una consulta ginecológica humanizada.

· 4 min de lectura · Columna de opinión

Un tema del que cuesta hablar

Hablar de salud ginecológica y métodos anticonceptivos suele ser un tema incómodo para muchas de nosotras, pero cuando llega el momento de retirar o cambiar un implante o DIU, la conversación cambia. En el box me encuentro seguido con la misma confesión: "Matrona, llevo meses postergando esto porque me da pánico sentir dolor".

A lo largo del tiempo, la atención médica nos acostumbró a asumir que ciertos procedimientos "tienen que molestar o doler" como un costo inevitable para cuidar nuestra salud. Pero la verdad es que la atención ginecológica no tendría por qué doler y ser un proceso estresante.

"Matrona, llevo meses postergando esto porque me da pánico sentir dolor."

— Una confesión que escucho seguido en el box

El uso de la empatía y una técnica cuidada

El implante subdérmico y el DIU son métodos maravillosos de altísima efectividad, pero su retiro o recambio genera muchos mitos. Muchas mujeres imaginan un proceso frío, invasivo, doloroso y traumático. La realidad es que, cuando se realiza con la técnica adecuada y las indicaciones correspondientes, es un procedimiento ambulatorio muy sencillo y sin dolor.

La clave de una buena experiencia está en tres pilares que deberían ser la norma en cada consulta:

1

Anestesia local y técnica amigable

El uso de anestesia local focalizada duerme la zona para evitar el dolor, no la sensación. El procedimiento de retiro o inserción debe realizarse sin prisas, asegurando que la paciente no sienta ninguna molestia física ni emocional durante el proceso.

2

Tiempo para escuchar y contener

La ansiedad y el miedo aumentan cuando sientes que el profesional está apurado y con actitud fría. Contar con un bloque de tiempo de al menos 30 minutos permite explicar el paso a paso, responder dudas, evaluar cómo te has sentido con el método y avanzar solo cuando te sientas lista, tranquila y en confianza.

3

El cuidado no termina en la camilla

Las dudas no se quedan en la consulta; suelen aparecer al llegar a casa, cuando miras el apósito, sientes molestias, etc. Saber que cuentas con un canal directo de seguimiento con tu profesional vía correo electrónico entrega una tranquilidad invaluable para tu recuperación, y mantiene la calma.


Reclamar espacios de salud seguros

Elegir, cambiar o retirar un método anticonceptivo es una decisión sobre tu propio cuerpo. Pasar por ese proceso no tiene por qué transformarse en un momento de tensión o angustia.

Mi recomendación como matrona es que te informes y exijas que te expliquen cada paso con calma; busca profesionales que prioricen tu confort y tu bienestar emocional, ese es el primer paso para reconciliarnos con nuestros chequeos de salud. La ginecología del futuro debe ser humanizada, empática y, sobre todo, libre de dolor.


Preguntas frecuentes sobre el retiro de DIU e implante

¿Duele retirar o cambiar un DIU o implante subdérmico?

No debería. Con anestesia local focalizada, técnica adecuada y sin apuro, es un procedimiento ambulatorio sencillo y sin dolor. Si te da miedo, es válido pedirle a tu profesional que te explique cómo va a manejar el dolor antes de empezar.

¿Necesito anestesia general para retirar mi DIU o implante?

No. Generalmente basta con anestesia local focalizada en la zona, que duerme la sensación de dolor sin requerir un procedimiento mayor.

¿Cuánto dura la consulta de retiro o recambio?

Idealmente al menos 30 minutos, para que tu matrona o ginecólogo/a pueda explicarte el paso a paso, resolver tus dudas y avanzar solo cuando te sientas lista y en confianza.

¿Qué hago si tengo molestias después del procedimiento?

Es importante contar con un canal de seguimiento directo con tu profesional tratante (por ejemplo, correo electrónico) para resolver dudas que suelen aparecer una vez que llegas a casa.


Sobre la autora

Hillary Sánchez, Matrona. Graduada de la Universidad Andrés Bello, especialista en salud ginecológica, anticoncepción y salud sexual con un enfoque de atención humanizada, cercana y procedimientos sin dolor.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta con tu matrona/ginecólogo/a de confianza.